La forma en que una persona reacciona frente a las vicisitudes de la vida y en relación con su entorno depende de tres factores importantes: sus creencias y valores (incorporadas a través de la educación y la familia), lo que proyectaron sus padres (lo que sienten y piensan de su hijo desde el momento de su concepción) y las vivencias propias de esa persona a lo largo de su vida (marcadas por sus emociones).
Cuando la persona descubre lo que está oculto detrás de su síntoma (enfermedad) o conflicto relacional (pareja, trabajo, etc.), lo reconoce y lo integra; logra cambiar su forma de relacionarse en general, y en particular con ella misma. Y cuando esto sucede es cuando el síntoma o conflicto relacional desaparece, ya que cumplió su función de que la persona entre en coherencia con lo que siente.

Dra. Elizabeth Ohaco

 

Lo que resistes persiste, lo que aceptas te transforma.
Carl G. Young